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En las residencias para mayores no debe existir abuso ni negligencia y deben ser tan seguras como la casa de uno

Si bien los americanos estamos viviendo más años y llevamos una vida más sana, al final todos tenemos que cuidar a nuestros padres y a otros seres queridos mayores cuando llegan a la última etapa de sus vidas. La difícil pregunta sobre el costo de una atención de calidad se ha hecho tan común que forma parte de un debate nacional.

La mayoría preferiría cuidar a sus padres mayores en la seguridad del hogar familiar, pero simplemente, a veces, esto no es posible. En la actualidad, es común que los hijos de las personas mayores deban trabajar más horas por semana por menos dinero, además, resulta difícil encontrar a alguien que cuide de ese familiar mayor o no se puede pagar ese servicio. Y si ese familiar tiene problemas de salud, el cuidado en el hogar resulta aún más difícil para la familia. Por lo tanto, cuando nuestros queridos mayores ya no pueden cuidarse a sí mismos, y no es posible tenerlos en casa, hay que tomar una difícil decisión: poner a mamá y/o papá en una residencia para mayores o en otra institución a largo plazo que les brinde la atención que necesitan. Estos tipos de residencias para nuestros queridos mayores pueden ser desde centros de vivienda asistida a residencias con atención integral.

De esta manera, usted no debería pasar noches despierto preocupándose por cómo su ser querido la está pasando en la residencia. Ellos merecen estar seguros y tener la atención que corresponde; además, así lo establece la ley.

Si usted sospecha que un ser querido sufre maltrato por miembros del personal de una residencia para mayores, tiene el derecho legal de iniciar acciones en base a sus sospechas. Lamentablemente, muchos residentes de estos lugares no suelen mencionar estas instancias de maltrato, es posible que sientan temor a que la situación empeore. También es probable que se deba al estado de salud que afecta su capacidad para comunicarse o incluso recordar eventos recientes.

Cómo detectar signos de maltrato o negligencia en las residencias para mayores

El maltrato y la negligencia en las residencias para mayores puede llegar a ser en muchos casos, un problema oculto, debido a la imposibilidad de las víctimas de expresar dolor y abandono. En cuanto a los signos físicos, los auxiliares de enfermería pueden llegar a ignorarlos, en muchos casos porque las residencias para mayores no tienen suficiente personal y las enfermeras están sobrepasadas de trabajo. A veces, tenemos que estar atentos para saber si nuestros seres queridos tiene problemas, especialmente si no pueden comunicarse y no hay nadie que los observe.

Algunos problemas “ocultos” en las residencias para mayores:

  • Llagas: generalmente se producen debido a la presión, fricción, humedad y mala nutrición además de la falta de atención del personal que deja a los pacientes en cama durante largos períodos sin cambiarlos de posición.
  • Pérdida de peso: las residencias para mayores negligentes generalmente no cuentan con el personal ni la dedicación necesaria para garantizar que los residentes estén bien alimentados e hidratados.
  • Lesiones por caídas: la administración de una residencia es legalmente responsable del desarrollo de un plan de cuidados para cada residente a fin de evitar las caídas.

El número de víctimas de las residencias para mayores ha crecido hasta proporciones epidémicas

La negligencia en las residencias para mayores es un problema serio y continuo. De acuerdo al ‘National Center on Elder Abuse’ (Centro Nacional sobre el Abuso de Ancianos), uno de cada 20 pacientes ha sido víctima de negligencia y/o lesiones, y se estima que este porcentaje puede ser aún mayor. Además, el Centro Nacional denunció que el 57% de los asistentes de enfermería que trabajan en instituciones de cuidados para mayores admitió haber sido testigo de actos de negligencia y maltrato contra los ancianos residentes y, en algunos casos, haber participado de los mismos.

Debido al reducido número de personal y a instalaciones superpobladas, los pacientes ancianos o incapacitados que viven en centros de atención a largo plazo, con frecuencia, no reciben la atención que necesitan. Además, los ancianos que necesitan asistencia en su vida cotidiana, para realizar actividades como comer, bañarse, caminar, etc., no la reciben. Los resultados pueden ser desastrosos: caídas debilitantes, llagas dolorosas e inmovilizantes, desnutrición, y algunas veces hasta la muerte.

Si usted piensa que un ser querido ha sido víctima de maltrato o negligencia en una residencia para mayores, ambos pueden llegar a tener derechos legales valiosos. Los abogados de Parker Waichman LLP están preparados para investigar y procesar los recursos disponibles para casos de daño civil. Complete nuestro formulario en línea o llámenos hoy al 1-800-968-7529.